En un encantado bosque de una montaña en la isla de Chiloé, dos picapalos tallan ciprés aromático o alerce milenario reciclado. Así, picotón tras picotón asoma de repente un tenedor, una cajita o un cucharón. Una luna, una estrella o un avión
Para vivir, para rescatar, para conocer y no olvidar.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados